Siento cómo me hundo en este "brindar espacio". Podría denominarme como una víctima del silencio (o de la indiferencia) -pero no lo soy- a diferencia de ello mi ser es el culpable de la situación inconfortable, del (probable) desprendimiento de manos (algunos dedos, tal vez?), de este aluvión de oscuridad y frío en un añejo ambiente que solía ser cálido."Deberías aprender a..." repito constantemente. Deberías...deberías, dije en voz alta, ¿y qué hay del hacer?
Es evidente que no acostumbro a hacer, al menos en esta ocasión, y heme aquí padeciendo las consecuencias de mis espontáneos e indolentes actos. Podría disculparme, pero las palabras no hacen al disculpar (esto se asemeja al "las palabras no hacen al amor" /copiona) Las palabras no sustituyen actos. ¿Pueden notar cómo en vez de sacarme a flote, me hundo más?, me interesa no-perderte, pero no quiero llegar a evitarlo persuadiendo(te) con estrategicos juegos de palabras.
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