
No quiero saber. No quiero más que un silencio para mí y las que fui, un silencio como la pequeña choza que encuentran en el bosque los niños perdidos. Y qué sé yo qué ha de ser de mí si nada rima con nada.
(...)
Haberse muerto en quien se era y en quien se amaba, haberse y no habrse dado vuelta ocmo un cielo tormentoso y celeste al mismo tiempo
Hubiese querido más que esto y a la vez nada.
(...)
La tenebrosa luminosidad de los sueños ahogados. Agua dolorosa.
Alejandra Pizarnik-Extracción de la pierdra de la locura
No hay comentarios:
Publicar un comentario